“El inglés no puede ser solo una asignatura, es un requisito para los ciudadanos del siglo XXI”

Santiago de la Torre, consejero delegado de IRCO, patrocinador de EICE 2016

IRCO, patrocinador del I Congreso Internacional de Enseñanza de Inglés en Centros Educativos EICE 2016, es la primera empresa en gestión de comedores escolares en la Comunidad Valenciana y actualmente en expansión en Andalucía. Desde 1975 en el sector de la restauración colectiva, cuenta en la actualidad con la confianza de más de 300 clientes a quienes 2.800 trabajadores sirven 45.000 comidas diarias.

Su consejero delegado, Santiago de la Torre, señala que, recordando los cambios que se han producido en la empresa a lo largo de su historia, y comprobando su crecimiento  “es nuestro firme propósito mantenernos fieles a ese espíritu de cercanía y familiaridad que nos han caracterizado desde nuestros orígenes”. Además, indica que eso les ha permitido contar “con la flexibilidad necesaria para adaptarnos a los requerimientos de nuestros clientes” que en muchas ocasiones “vienen marcadas por el carácter multicultural de los usuarios del comedor de dichos centros”.

Como antiguo alumno de un centro educativo bilingüe, Santiago de la Torre considera muy importante la celebración de EICE 2016 “para seguir avanzando en la enseñanza de inglés en los centros educativos”. “Ahora que parece que todas las partes implicadas hemos entendido que el inglés no puede ser sólo una asignatura o una herramienta para encontrar empleo, sino que es un requisito para los ciudadanos del siglo XXI espero que el Congreso contribuya al intercambio de conocimiento y experiencias de los profesionales que se dedican a tan importante labor” explica.

En palabras de su consejero delegado, IRCO, como empresa patrocinadora de este congreso, “espera poder contribuir al intercambio de conocimiento y experiencias” ofreciendo servicios de restauración en esos momentos durante el Congreso “que permiten un mayor acercamiento entre los profesionales y el establecimiento de contactos que pueden ser muy interesantes para futuras colaboraciones”.

Por lo que respecta a los comedores escolares, de la Torre explica que su definición actual “como espacios integrados en el centro docente donde se extiende su labor educativa” hacen que este sea “el entorno adecuado para la enseñanza de los hábitos alimentarios saludables y buenas maneras en la mesa, que los escolares adquirirán durante esta edad y mantendrán durante toda su vida”.

En cuanto al servicio de monitoraje escolar a través de IRCO, de la Torre indica que los educadores de comedor de hoy en día “no son los monitores de antaño; deben estar formados para colaborar con el modelo educativo del centro” recalca. Además de la formación obligatoria para el desarrollo de la labor de educador de comedor, de la Torre, explica que se adaptan a la singularidad de cada centro según sus necesidades y en consecuencia con los proyectos que desarrollan, como por ejemplo, llevando a cabo cursos de inglés para los educadores de comedor de los colegios bilingües o británicos.

El consejero delegado de IRCO argumenta que en los últimos tiempos “los padres perciben el servicio de comedor no solamente como ‘el tiempo para comer’, sino como un complemento a la labor que vienen realizando en casa con sus hijos”. Por su parte, añade, “el centro percibe el servicio como la posibilidad de ofrecer a las familias la extensión de su labor al horario de comedor ofreciendo no sólo un servicio de restauración sino un espacio donde se alimenta y se sigue educando”.